Este año, Meta ha introducido una transformación significativa en su infraestructura publicitaria con un nuevo algoritmo nombrado Andromeda. Este motor de inteligencia artificial no es solo una actualización más, sino una reconfiguración profunda de la manera en que los sistemas de recomendación prioritizan contenido en Facebook, Instagram y Threads. La lógica tradicional centrada en segmentación demográfica ha sido desplazada por sistemas que priorizan señales emocionales profundas y diversidad creativa.
Correo: dana.malips@gmail.com
Andromeda deja de lado el arquetipo clásico de quién debería ver este contenido para enfocarse en qué contenido produce una respuesta significativa para esta persona en este instante. Esta diferencia sutil y a su vez potente implica un enfoque integral del contenido, donde elementos visuales, lenguaje, contexto y reacciones humanas se combinan para evaluar si un mensaje provoca una conexión emocional real.
Este enfoque no es arbitrario sino que se apoya en principios de la computación afectiva, un campo académico que busca integrar la predicción y respuesta de emociones humanas dentro de sistemas computacionales. La literatura científica demuestra que los sistemas de recomendación que incorporan señales afectivas mejoran significativamente la personalización y relevancia del contenido para los usuarios.
Bajo Andromeda, el valor de un anuncio ya no se mide únicamente por clics o impresiones, sino por la intensidad y calidad de la interacción emocional: reproducciones de video con alta retención, comentarios extensos, guardados y compartidos privados son señales que ahora pesan más que métricas superficiales como “me gusta”. Esto alinea la medición de rendimiento con resultados más profundos, como intención de interés o fidelidad de marca.
Para la salud pública y las campañas de educación médica, este giro es particularmente relevante. Las iniciativas que buscan fomentar conductas saludables o prevenir riesgos requieren no solo atención, sino una respuesta emocional genuina que impulse la acción. Andromeda favorece mensajes que conectan con experiencias humanas reales, por ejemplo, testimonios de pacientes o narrativas de cambio frente a contenidos meramente informativos.
Desde una perspectiva clínica, la interacción emocional entre el contenido digital y los usuarios está respaldada por investigaciones que muestran cómo respuestas afectivas guían decisiones de comportamiento más allá de factores puramente racionales. En publicidad digital, estudios han documentado que los anuncios con resonancia emocional obtienen mayor compromiso y recordación, factores que pueden traducirse en adherencia a recomendaciones de salud cuando el mensaje está bien diseñado.
No obstante, la dependencia de sistemas automatizados que interpretan señales emocionales plantea desafíos éticos y de bienestar. La ciencia cognitiva ha explorado cómo las recomendaciones impulsadas por algoritmos pueden influir en estados afectivos de los usuarios, lo que obliga a profesionales de la salud a prestar especial atención tanto a lo que se busca comunicar como a cómo se interpreta emocionalmente ese mensaje en plataformas digitales.
En sintesis , Andromeda no es solo una herramienta para mejorar rendimiento publicitario: representa un cambio hacia una inteligencia artificial cognitiva y afectiva que valora la conexión emocional genuina con los usuarios. Para profesionales del sector salud y comunicaciones médicas, comprender esta evolución es importante para diseñar campañas que no solo informen, sino que también inspiren acciones positivas y sostenibles.
Referencias