
La depresión es una condición que afecta a millones de hombres en todo el mundo, pero a menudo pasa desapercibida debido a factores socioculturales que dificultan su identificación y tratamiento. En México, aproximadamente el 7% de los hombres padecen depresión; sin embargo, suelen no reconocerlo, prolongando el sufrimiento incluso por años.
A nivel mundial, se estima que el 3.8% de la población experimenta depresión, incluyendo al 4% de los hombres y al 6% de las mujeres.
Los hombres pueden manifestar la depresión de manera diferente a las mujeres. Además de los síntomas comunes como tristeza y pérdida de interés, es frecuente que presenten irritabilidad, enojo o agresividad. También pueden recurrir a conductas de escape, como trabajar en exceso, abusar de sustancias o involucrarse en actividades de riesgo. Problemas físicos como dolores de cabeza, trastornos digestivos y fatiga constante también pueden ser indicativos de depresión en hombres.

En México, los roles tradicionales asignan al hombre la responsabilidad de ser fuerte, proveedor y protector. Estas expectativas socioculturales pueden impedir que los hombres reconozcan su vulnerabilidad y busquen apoyo profesional. La percepción de que deben mantener el poder y la potencia limita su acceso a la sensibilidad y la afectividad, aspectos esenciales para una salud mental equilibrada.
Además, es común que la población mexicana atienda sus malestares emocionales primero en el ámbito doméstico, recurriendo a remedios caseros y al apoyo de la familia, lo que puede retrasar la atención profesional.
En síntesis, la depresión en hombres es una realidad que requiere atención y comprensión. Reconocer sus manifestaciones particulares y derribar las barreras socioculturales que impiden la búsqueda de ayuda son pasos esenciales para abordar este problema de manera efectiva.
Fuentes: